Historia y Regiones del Café
Procesos del café: lavado, natural y honey
Los procesos del café son las técnicas que se aplican al fruto del cafeto (la cereza) desde que se cosecha hasta que el grano queda listo para tostarse. Elegir un método u otro —lavado, natural o honey— no es un detalle menor: es una de las decisiones que más impacta en el sabor, el cuerpo y la acidez de la taza. En este artículo te explicamos en qué consiste cada proceso, sus diferencias y cómo reconocerlos al momento de comprar café.
¿Qué es el procesamiento del café y por qué importa?
Después de la cosecha, la cereza de café contiene una semilla (el grano) rodeada de pulpa, mucílago y un pergamino que la protege. El procesamiento es el conjunto de pasos para retirar esas capas y secar el grano hasta un nivel de humedad adecuado para su almacenamiento y tostado. Dependiendo de cuánta pulpa y mucílago se elimine, y de cómo se seque el grano, el resultado en taza cambia radicalmente: desde perfiles limpios y brillantes hasta notas dulces, afrutadas o vinosas.
Entender los procesos del café te ayuda a elegir con más criterio, sobre todo si ya sabes distinguir entre café en grano o molido y buscas afinar aún más tu experiencia de taza.
Proceso lavado (washed)
Cómo se elabora
En el proceso lavado, la cereza se despulpa mecánicamente poco después de la cosecha, retirando la piel y buena parte de la pulpa. El grano, todavía cubierto por el mucílago (una capa mucilaginosa y pegajosa), pasa a tanques de fermentación con agua durante varias horas. Este paso ayuda a descomponer el mucílago restante, que luego se elimina por completo con más agua antes de secar el café al sol o en secadoras mecánicas.
Perfil de sabor
El café lavado suele ofrecer una taza limpia, brillante y con acidez bien definida, dejando que las características propias del origen —terreno, altitud y variedad— se expresen con claridad. Es uno de los procesos más comunes en regiones de altura porque resalta la complejidad del terroir.
Proceso natural (natural o "seco")
Cómo se elabora
El proceso natural es el más antiguo y sencillo: la cereza entera, sin despulpar, se seca directamente al sol sobre patios o camas africanas, moviéndola constantemente para un secado uniforme. Durante este proceso, que puede tomar varias semanas, la pulpa y el mucílago permanecen en contacto con el grano mientras se seca, transfiriendo azúcares y compuestos frutales antes de retirarse mecánicamente en la fase de trilla.
Perfil de sabor
Los cafés naturales suelen destacar por su cuerpo más pesado, dulzura pronunciada y notas afrutadas o incluso vinosas, ya que el grano absorbe parte de los azúcares de la pulpa durante el secado prolongado.

Proceso honey
Cómo se elabora
El proceso honey es un punto intermedio entre el lavado y el natural. La cereza se despulpa como en el lavado, pero el mucílago no se elimina por completo antes del secado: se deja una porción variable adherida al pergamino, que se seca así directamente al sol. Según la cantidad de mucílago que se conserve, se habla de honey amarillo, rojo, negro, etc., cada uno con distinto nivel de dulzura y complejidad.
Perfil de sabor
El resultado suele combinar la claridad del proceso lavado con parte de la dulzura y cuerpo del natural, generando tazas equilibradas con notas a miel, caramelo o frutas maduras, dependiendo del tipo de honey aplicado.
Comparativa rápida de los procesos del café
- Lavado: acidez definida, taza limpia, resalta el origen.
- Natural: cuerpo intenso, dulzura marcada, notas frutales o vinosas.
- Honey: equilibrio entre acidez y dulzura, notas a miel o caramelo.

¿Cómo influye el proceso en el café de altura mexicano?
En regiones cafetaleras mexicanas, el proceso elegido se combina con otros factores como la altitud y el microclima para definir el carácter final de la taza. Si te interesa entender por qué la altitud es clave en el sabor, puedes leer más sobre qué es el café de altura y por qué sabe mejor. Regiones como las de Chiapas, la joya cafetalera del sur de México, son un buen ejemplo de cómo el proceso y el origen trabajan juntos para dar cafés con identidad propia.
¿Cómo saber qué proceso tiene el café que compras?
La mayoría de las marcas de especialidad indican el proceso en el empaque o en la ficha del producto, junto con el origen, la altitud y las notas de cata. Si no aparece explícito, una buena señal es fijarte en la descripción de sabor: notas frutales intensas suelen apuntar a un natural, mientras que perfiles limpios y ácidos suelen corresponder a un lavado.
Preguntas frecuentes
¿Cuál de los procesos del café es mejor?
No existe un proceso "mejor" en términos absolutos; depende de tus preferencias de sabor. Si buscas acidez y claridad, el lavado suele ser ideal; si prefieres dulzura y cuerpo, el natural o el honey pueden gustarte más.
¿El proceso cambia según el tipo de preparación (espresso, filtrado, etc.)?
El proceso influye en el sabor sin importar el método de preparación, aunque algunos perfiles —como los naturales, más dulces y con cuerpo— suelen lucirse en preparaciones tipo espresso, mientras que los lavados brillan en métodos filtrados.
¿El proceso honey lleva miel?
No. El nombre "honey" se debe a la textura pegajosa y dulce del mucílago que queda adherido al grano durante el secado, no a que se agregue miel en ningún momento del proceso.
¿Todos los cafés de especialidad usan alguno de estos tres procesos?
Estos son los tres procesos tradicionales más extendidos, aunque existen variantes y métodos experimentales (como fermentaciones anaeróbicas) que parten de estas bases pero incorporan pasos adicionales.
Elige tu café según el proceso que prefieras
Ahora que conoces las diferencias entre los procesos del café, puedes elegir con más criterio la próxima vez que compres un origen nuevo. Si quieres probar un café equilibrado, de tueste medio y pensado para el día a día, puedes conocer nuestro Café House Blend tostado medio de 500 g.